Una pareja de buceadores asegura que sobrevivió 19 horas en unas aguas de Australia infestadas de tiburones
Fecha viernes, 30 de mayo de 2008 a las 11:59:13
Tema De todo un poco


La noticia llegó el pasado fin de semana desde Australia. Después de sobrevivir 19 horas en las aguas infestadas por los tiburones de la Gran Barrera de Coral, el británico Richard Neely y la americana Allyson Dalton habían sido rescatados con vida. Atados el uno al otro, para no perecer a causa de una hipotermia, habían logrado resistir sin desfallecer, ni perder la esperanza, a pesar de sufrir alucinaciones y llegar a temer lo peor.

"Creí que íbamos a morir", señaló Neely, un buceador muy experto, al igual que su novia. En Inglaterra, su familia descubrió lo ocurrido por los informativos de televisión. La de Dalton, en EEUU, hablaba de "milagro". El coraje de los dos, su fuerza contra la adversidad les transformó en héroes de la noche a la mañana. Era el tipo de drama humano y conmovedor, con historia de amor añadida, que se vende de maravilla. Corrió la tinta y empezaron a circular cheques y exclusivas. Ahora la aventura huele a fraude.

De vacaciones en las cálidas aguas tropicales australianas, la pareja formaba parte de un grupo de excursionistas dispuestos a pasar el día buceando en un lugar tranquilo, el Lagoon Gary. La inglesa Rebecca Sharkey era uno de los 22 componentes del grupo y recuerda que los dos llevaban sus propios trajes de buceo, mientras el resto del grupo los había alquilado. "Eran muy diferentes a los nuestros, pero el detalle no me pareció extraño". Los expertos, sin embargo, se preguntan por qué si todo el mundo llevaba un traje de dos milímetros de espesor, lo normal para unas aguas a 23 grados de temperatura y para una inmersión corta, los de la pareja era de nueve milímetros. Un equipo así está pensado para temperaturas mucho más frías, o para estar más tiempo en el agua.

Al galés Michael Paton, otro miembro del grupo, le chocó que llevaran un sistema para repeler tiburones muy sofisticado "y francamente caro". "Pensé que era un poco raro llevar algo así para hacer submarinismo en una laguna tan pequeña", ha declarado ahora. Las órdenes tajantes que todos recibieron fueron de no abandonar ese lugar protegido, pero según Shekel, que estuvo en el agua con ellos, la pareja no hizo caso de la prohibición: "En cuanto descendimos, desaparecieron".

Dicen que a 200 metros
Nelly y Dalton afirman que se hallaban a 200 metros de la lancha cuando subieron a la superficie, lo que el resto niega. Cuando fueron descubiertos se encontraban a 14 kilómetros del lugar inicial. Pero lo que realmente nadie se explica es por qué, una vez desubicados, no inflaron la boya de color naranja para que se viera su posición y esperaron a hacerlo al caer la noche.

En el rescate participaron siete helicópteros, tres aviones y media docena de barcos de los guardacostas australianos. El despliegue, que pagaban las agencias de seguros, costó 250.000 euros. Cuando llegaron al hospital el sábado, Neely y Dalton llamaron al gurú de las relaciones públicas, Max Markson, que vendió la historia a un tabloide británico por 630.000 euros. El gesto sentó muy mal en Australia.

De vuelta a EEUU, ambos han aparecido en programas de televisión y se habla de una posible película. Otro film, Deep Water, basado en la historia real de una pareja abandonada por un despiste cuando hacia submarinismo, que terminó siendo devorada por los tiburones, fue un gran éxito. Tanto Neely como Dalton, reconocen haber visto la cinta, que pudo ser su lucrativa inspiración.

El periódico







Este artículo proviene de LaPescaSubmarina
https://lapescasubmarina.com

La dirección de esta noticia es:
https://lapescasubmarina.com/article1138.html